Si te dijera cuantas veces
te fui a esperar a donde
el olvido me obligo a dejarte.
Tantas noches desperté
asustada, y el recuerdo de
tu fantasma me abrazo.
Y llore al alba.
Y le grite al río.
Y te pedí que vuelvas.
No me escuchaste:
Tu tristeza era honda.
Y mi dureza insalvable.
Aun por las noches
despierto temblando,
y le pido perdón a mi
sombra solitaria.
Y cada vez que me acarician
tus ganas de volver:
Las murallas se vuelven
infranqueables.
Y te miro desde lejos,
te sonrió con sorna,
y te mordés las ganas
de recuperar la osadía de
perderte entre mis brazos.
6 comentarios:
bellísimo. me alegro de encontrar poemas tan sentidos.
gracias
El olvido queda en eso, solo que las personas lo dejan a un lado y se sienten vacìos, cuando el alma les exije que vuelvan a los recuerdos.
Un poema que cala hasta donde se intenta esconder la debilidad...
Un instante me fui hacia donde se guardan los olvidos... ahí los reclamos se pierden sin eco...
Excelente Laura!
Besos niña!
Elvio: Muchas gracias a vos che!!!
Y volvé cuando quieras que seras bienvenido.
Un abrazo
Si Angelito tenés mucha razón, el olviod nos duele cuando intentamos recordar y ya no podemos hacerlo. Hay una cancion de Serrat que dice: "Tus recuerdos son cada día más dulces, el olvido solo se llevo la mitad"
Pero en mi caso no es así, a mi me quedaron solo los recuerdos mas amargos...
Una pena!
Un abrazo amigo mio
Ay gracias Marylu! sobre todo viniendo de alguien tan talentosa como vos nena!!
Un abrazo mi querida
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