He caminado largamente.
He llorado en cada esquina.
He maldecido todas las noches.
He intentado una vida distinta cada día.
He odiado todos los amaneceres.
He tratado de ser otra, casi igual a la que fui.
Y te he olvidado lentamente,
Como todas las cosas tristes de la vida.
2 comentarios:
Finalmente se olvida...
no existen el nunca... ni siempre...
son apenas palabras...
Preciosa verdad niña!
¡FELIZ NAVIDAD!
Un abrazo enorme! y Dios te colme de bendiciones!
"Y te he olvidado lentamente
como todas las cosas tristes de la vida"
Es el mejor compendio de esperanza que podías escribir.
Todos los dolores pasan al fin... ¡lástima las cicatrices que dejan!
Un beso Graciela
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